15 de febrero de 2012

Mis personas favoritas (II)

  Una de las más importantes personas que pasean por mi querido Camino de la Alameda es ella. Cuesta expresar con palabras la conexión que siento que me une a ella. Es una amiga. Una de las mejores, por no decir la más íntima. Es la persona que mejor me conoce, la que mejor me entiende y la que sabe qué estoy pensando en cada momento.
   Es una dama muy culta. Aunque ésto a veces juega en su contra ya que hay tantos conceptos, ideas, historias y sueños volando por su cabeza que, pienso, a veces es muy enrevesada. A cosas que son muy simples para los demás, ella es capaz de verle miles y miles de vertientes! Aunque ésto puede llegar a ser muy enriquecedor para los que le rodeamos.
  Es una de las personas más espontáneas que conozco, lo cual nos ha valido muchos momentos de carcajadas interminables.
  Con ella puedo viajar en el tren de Anna Karenina cuando quiera. En él dejamos que nuestros sueños vuelen  y nos transporten a lejanos lugares. Podemos viajar en el tiempo a cada momento.
  Su belleza es propia de la protagonista de una novela de nuestra querida Jane Austen. Ella dice que tiene el pelo rubio ceniza, pero yo pienso que es castaño. Sus ojos son verdes como las hojas de los álamos que inspiran éste blog.
  Hay muchas cosas que me gustan, que pienso, sólo puedo compartir con ella.
  Pasamos mucho tiempo juntas y aún así, siempre tenemos cosas que contarnos y de las que hablar.
  A veces me asusta porque pienso que me lee el pensamiento, siempre sabe lo que estoy pensando. Pienso que nunca podría ocultarle nada.
  Admiro de ella su elegante y deliciosa forma de escribir. También admiro su fuerte y apasionado carácter que continuamente está luchando contra la injusticia. 
  La imagen que más me gusta de ella: Cuando baila. Podríamos pasar horas enteras bailando música rescatada de los 80 y de los 90.

  Espero que éste pequeño homenaje a mi querida Lady Ann sea mínimante merecedor de ella.




13 de febrero de 2012

Mis personas favoritas (I)

 Voy a empezar a dedicar entradas a los caminantes del camino de la alameda, esto es, personas que han contribuido con su afecto a que Hester sea como es. Personas a las que quiero incondicionalmente.
 Con la entrada de hoy, y para inaugurar ésta " sección" rendiré un homenaje a una de las amigas a las que más quiero. Pretendo que El Camino de la Alameda le sirva hoy de evasión y le anime.

 Esta persona es una señorita que permanentemente tiene una sonrisa puesta. Hay muchas personas que siempre portan una sonrisa, pero la de muy pocas es una sonrisa franca como la suya. 
 Es alegre y optimista, pocas veces le verás enfadada. Aunque sabe estar firme cuando la ocasión o la situación lo requiere. Su sentido del humor es una de las cosas que más valoro en ella. Esto nos hace disfrutar de pequeños momentos en los que reímos sin parar, aunque sea a costa de cometer pequeñas travesuras. Por ésto nos hemos ganado alguna vez malas miradas de los demás.
 Admiro de ella su constancia en los estudios y el espíritu de sacrificio.
 Siempre te preguntará por tus cosas, saldrá de ella el interés. Se adelantará a preguntarte antes de le cuentes. Esto se agradece. Me gusta saber que se interesa por mis asuntos y preocupaciones.
 Es destacable también su belleza. Un aire un poco infantil y dulce.
Goza de una alocada madurez que no le impide ser una grandísima consejera en cualquier ámbito. Su natural empatía permite que le cuentes cualquier cosa sin que se escandalice.
 Siempre estará ante tu puerta antes de que le llames.
 ¿ La imagen que más me gusta de ella? Conduciendo su coche a toda velocidad con la música a tope.


 La conocí hace tán sólo 6 años. Parece muy poco tiempo. Hay amistades muy largas pero no importa, sé que gozaré de su amistad para siempre.






12 de febrero de 2012

Álamo blanco.

Uno de mis árboles favoritos es el álamo blanco. Seguramente porque es un árbol que relaciono con mi hogar, y porque es un árbol majestuoso, que en su día fue soporte para una casa de madera. Es un árbol que contribuyó a una infancia muy feliz y que contribuye también a que nunca quiera olvidarme de mis recuerdos y vivencias bajo sus largas sombras. Sin los álamos blancos, éste blog no existiría.
Curioseando por internet he encontrado éste poema del gran Juan Ramón Jiménez. Pienso que no podría haber una forma mejor de describir tan noble árbol.



"Arriba canta el pájaro y abajo canta el agua.

(Arriba y abajo, se me abre el alma.)
Entre dos melodías la columna de plata.

Hoja, pájaro, estrella; baja flor, raíz, agua.

Entre dos conmociones la columna de plata.

(Y tú, tronco ideal, entre mi alma y mi alma.)
Mece a la estrella el trino, la onda a la flor baja.

(Abajo y arriba, me tiembla el alma.)"


"Columna de plata", no podría haber una metáfora más adecuada para describirlo.






#Superloveisintheair

 Decir " te quiero" es un gran paso. Siempre marca cuando sale de los labios de la persona amada. Siempre será inolvidable para nosotros.
 Aún así, aunque el " te quiero" debe llevar la connotación expontánea y sentida, nunca está de más propiciar una atmósfera cálida y romántica para que ese único e inigualable "te quiero" sea inolvidable. Qué mejor lugar que en el campo para decirlo. Dos enamorados interactuando con la naturaleza, formando parte de ella y valorando el clima que inconscientemente ésta les ha brindado.



" Aqui no llega el rumor de la ciudad;
aqui el cielo pone sobre el campo verde 
su paz y su sentimiento."
Juan Ramón Jiménez.












8 de febrero de 2012

El aire está lleno.

  Parece una contradicción pero si lo piensas, sí, el aire está lleno. No hablo a nivel científico, hablo a nivel romántico.
 El aire está lleno de pensamientos de la gente. La gente va pensando en sus preocupaciones, anhelos, frustraciones, alegrías.... Va pensando en las cosas que tiene que hacer a continuación, en la noticia que tiene que dar a alguien, en un episodio pasado que ha venido a colación tras ver algo por la calle que le recordó ese momento...
  El aire está lleno de mensajes que no llegan a sus destinatarios. Una pareja en potencia pasea y ella mentalmente le pide a él que la abrace y la proteja del frío; un peatón increpa en silencio a un ciclista que casi le atropella; una madre acaricia mentalmente la mejilla del recién nacido que lleva en el cochecito; un adolescente grita mudamente "guapa" a una chica con la que acaba de cruzarse; una anciana sin mediar palabra, le dice "te quiero" a su marido que la lleva del brazo.
  El aire está lleno de ideas. Continuamente, sin pensar apenas, acuden a nosotros ideas. Muchas de ellas no llegarán nunca a realizarse, otras sí. Algunas serán muy útiles para la humanidad.
  El aire está lleno de música. Casi todos los días tenemos una canción de la que es imposible desprendernos. No podemos dejar de cantarla mentalmente. Culpamos  a la persona o medio que nos la pegó.
 El aire está lleno de personas. Pensamos en alguien. En esa amiga a la que tenemos que llamar, en ese hombre que ocupa nuestro corazón, en esos padres a los que no merecemos, en ese compañero al que hemos notado triste...
  El aire está lleno de castillos. Si. Proyectos, sueños, deseos, aspiraciones, propósitos.
 El aire está lleno de conocimientos. Gente culta y no tan culta continuamente trae a colación sus conocimientos para solucionar un dilema planteado de pronto.

  El aire está lleno de nosotros. Si el aire hablara.... 



7 de febrero de 2012

La dama del siglo XXI ( II ). El vestir.

 Parece que está muy oído, pero es así, lo que vestimos habla de nosotros. Dependerá en éste caso de nosotras, las mujeres, lo que queramos decir.
 Existe el lenguaje de las flores. Depende de lo que que se pretenda transmitir regalaremos una flor u otra, o nos regalarán una flor u otra. El color blanco puede indicar un gran comienzo de algo, el color amarillo transmite energía, el color naranja expresa entusiasmo, el color rojo indica amor intenso y pasión, el color rosa implica ternura e inocencia... Además de los colores, cada tipo de flor también refleja una cosa u otra.
 Pasa lo mismo con nosotras. Somos como flores. ¿ Qué queremos transmitir a los demás? Depende de cada una. 
 Pienso que las mujeres no somos conscientes del poder que podemos llegar a tener. La influencia que podemos ejercer sobre los demás. Sobre todo con los hombres. Saber vestir para cada ocasión es crucial y asimismo difícil. ¿ Cómo saberlo? Creo que es imprescindible la naturalidad, la fidelidad al propio estilo, la comodidad, por supuesto un mínimo de pudor, y la elegancia. Respecto a ésto último, creo que también se puede ser elegante vistiendo unos vaqueros.
 Cada cual tiene su estilo. Sólo hay que saber adaptarlo a cada ocasión. 
 Seamos todas flores, transmitamos lo que somos.











1 de febrero de 2012

Mi jardín soñado.

  Los jardines son lugares excepcionales. Son un reflejo de las personas. Cada uno lo planifica, imagina y cultiva a su antojo. 
  Mi jardín soñado tiene una avenida principal de magnolios. El contraste de las oscuras hojas con las  blancas y olorosas flores es primoroso. Esta avenida será de fina gravilla. El crujiente sonido que ésta produce con los pasos es muy agradable.
  En mi jardín habrá también grandes parterres repletos de coloridas flores. Pero bueno, aparte no podrán faltar las flores silvestres. A veces nos parecen insignificantes. Pero no. Es un milagro que esos pequeños puntos de color desordenado, formen un conjunto tan delicioso. Parece mentira cómo podemos encontrar las flores silvestres hasta en la misma maleza, en lugares recónditos. Son luchadoras y fuertes.
  Un pequeño bosque de álamos blancos, un poco sombrío, que llame al recogimiento, no puede faltar. Que el sol, al atardecer, se filtre entre los blancos troncos.
  El agua no puede faltar en mi jardín. Un estanque con una pequeña fuente, o un arroyo. Da igual, el caso es que el agua no esté estancada, para oír  el relajante sonido que produce la corriente. Si de vez en cuando se vislumbrara la silueta de un pez, no podré pedir más.
  Estaría bien que todo estuviera forrado de un frondoso hierbín casi fosforito, donde tirarse cómodamente a contemplar las nubes, a pensar o a leer. Por donde se pudiera pasear descalza sin problema.
 Un frondoso pino permitiría resguardarse de la lluvia. Aunque esto no sería necesario del todo, ya que, dejarse mojar por la lluvia de vez en cuando renueva el alma y ensancha el pensamiento.
  Por supuesto no pueden faltar los animales. Los pájaros, que pongan la banda sonora a la contemplación y al disfrute de los sentidos. Los peces, que coloreen el agua. Un perro, por ejemplo un mastín, que te alerte de las intrusiones. Un gato, atigrado, que se eche en tu regazo cuando decidas parar el paseo.
 Una antigua construcción de piedra en ruinas, cubierta de musgo, sería muy deseable. Te recordaría que la civilización existe para que no te excedieras en tus ensoñaciones e idas. Te invitaría a investigar y cavilar sobre los tiempos álgidos de la construcción.
 Mi jardín no existe físicamente y es muy improbable que exista. 
 Pero cuando quiero estar en él, no tengo más que cerrar los ojos. Me puede acompañar quien yo quiera.